Gran Canaria lucha contra la invasión de la culebra real de California
Gran Canaria enfrenta un serio desafío ambiental debido a la proliferación descontrolada de la culebra real de California, una especie no autóctona que ha establecido una fuerte presencia en la isla. A pesar de los esfuerzos de contención que han resultado en la captura de más de 20.000 individuos, el ritmo de expansión de esta serpiente no muestra signos de desaceleración. Las autoridades locales han implementado medidas de bioseguridad, focalizando sus acciones en los puertos para prevenir la dispersión de este reptil a otras islas del archipiélago, una situación que pone en riesgo la fragil biodiversidad del ecosistema canario.
La alarma ha llevado al Gobierno de Canarias, el Cabildo de Gran Canaria y Puertos Canarios a colaborar en un dispositivo especial. El principal objetivo es interceptar a estos reptiles antes de que puedan embarcar en vehículos que se dirigen a otras islas. Este operativo, enmarcado en la campaña #STOPCULEBRAREAL, surge tras años de observar la incesante propagación de la especie, lo que sugiere que su expansión no se limita a movimientos terrestres naturales, sino que también ocurre por medios de transporte.
Las acciones de vigilancia se han intensificado en puntos estratégicos como el Puerto de Las Nieves, en Agaete. La elección de este puerto no es aleatoria, ya que en 2024 registró un tráfico superior al millón de pasajeros y se encuentra en una zona con alta concentración de culebras. La preocupación principal es que un ejemplar pueda esconderse en un automóvil y ser transportado inadvertidamente, llevando así la plaga a otras islas. Este escenario no es hipotético; ya en 2024 se confirmó el traslado involuntario de una culebra en un vehículo que recorrió más de 20 kilómetros entre Gáldar y Agaete.
El dispositivo de control no se limita a la inspección visual. La Policía Autonómica ha integrado grupos especializados en medio ambiente y transporte, junto con una unidad canina del programa #STOPCULEBRAREAL. Esta unidad, activa desde 2023, está compuesta por cinco perros altamente adiestrados, dos guías y una entrenadora. Inicialmente, su labor se centró en Mercalaspalmas, pero ha extendido su radio de acción a toda Gran Canaria. Actualmente, su principal tarea es detectar la presencia de estas culebras en zonas portuarias, una amenaza que a menudo pasa desapercibida para el ojo humano. Esta labor, aunque discreta, es vital para la protección del ecosistema insular, representando una barrera crucial en la lucha contra esta invasión.
La culebra real de California ha logrado establecerse y naturalizarse en Gran Canaria, distribuyéndose por varias regiones de la isla. Los registros de Biodiversidad Canaria identifican cuatro focos principales de esta especie, con una presencia notable en la zona este y el interior, abarcando localidades como Gáldar, Agaete y Sardina, así como en el sur y en el barranco de Guiniguada.
La situación de la culebra real de California en Gran Canaria subraya la importancia de las medidas preventivas y de control para salvaguardar la biodiversidad local. El esfuerzo coordinado de las autoridades y la utilización de recursos innovadores, como los perros detectores, son fundamentales para contener la expansión de esta especie exótica y evitar un impacto irreversible en los ecosistemas de las Islas Canarias.

