Un estudio revela el misterio de la marcha lateral de los cangrejos y su impacto en la evolución
Cualquier persona que haya observado a un cangrejo desplazarse sobre la arena se ha preguntado por qué se mueve de lado, a diferencia de la mayoría de los animales que avanzan hacia adelante. Esta característica, que parecía una mera curiosidad playera, ahora tiene una explicación con raíces profundas en la historia evolutiva de la especie. Un nuevo análisis, publicado en la revista eLife, sugiere que esta particular forma de locomoción se desarrolló hace aproximadamente 200 millones de años, en un antepasado compartido, y no fue un hecho aislado. Los investigadores argumentan que este patrón de movimiento fue fundamental para que los cangrejos pudieran evadir a sus depredadores y expandirse a una amplia gama de entornos, incluyendo ecosistemas terrestres, de agua dulce y las profundidades marinas.
La principal conclusión del estudio es que la marcha lateral no surgió de forma independiente en numerosas ocasiones, sino que fue heredada de un ancestro que originalmente se desplazaba frontalmente. Esta transformación se habría producido en el linaje de los eubraquiuros, un grupo de cangrejos más evolucionados. A partir de entonces, este estilo de desplazamiento se mantuvo de manera consistente en múltiples ramas evolutivas, convirtiéndose en una "marca distintiva" transmitida de generación en generación. Según Yuuki Kawabata, profesor de la Universidad de Nagasaki y autor principal del estudio, esta singularidad contrasta con el proceso de "carcinización", donde distintos crustáceos desarrollan características similares a los cangrejos de forma convergente. En este caso, el comportamiento, más que la morfología, parece ser el elemento heredado y consolidado.
Aunque moverse de lado pueda parecer incómodo para nosotros, para un cangrejo representa una ventaja significativa, ya que le permite cambiar de dirección rápidamente sin tener que girar todo el cuerpo para huir. Esta capacidad de reacción rápida frente a un depredador, ya sea un pez, un ave o cualquier otro, puede ser crucial para su supervivencia en ambientes como playas, rocas o charcas. Los expertos sugieren que esta forma de locomoción lateral fue una innovación determinante que contribuyó al éxito ecológico de los cangrejos, abriendo nuevas vías para su adaptación y expansión en un planeta en constante cambio. Además, el estudio destaca que no todos los cangrejos exhiben la misma marcha lateral; algunos grupos han evolucionado de nuevo hacia el movimiento frontal, lo que demuestra la complejidad y adaptabilidad de la evolución ante diferentes presiones ambientales y estrategias de supervivencia.
Este descubrimiento nos enseña que el éxito de una especie no solo reside en grandes transformaciones visibles, sino también en adaptaciones aparentemente menores como una forma particular de moverse. La persistencia de esta marcha lateral a lo largo de millones de años es un testimonio de su eficacia y de cómo un rasgo específico puede abrir nuevas oportunidades evolutivas. La ciencia, a través de rigurosos análisis y una constante revisión, nos permite comprender mejor la intrincada red de la vida en nuestro planeta, inspirándonos a apreciar la diversidad y la ingeniosidad de la naturaleza en cada uno de sus detalles.

