La anguila europea, especie en peligro crítico, lucha por sobrevivir
La anguila europea, en un momento crítico de su existencia, enfrenta desafíos significativos para su supervivencia. Un equipo científico internacional ha consolidado casi 35 años de información de Francia, España y Portugal, creando la base de datos transfronteriza más extensa dedicada a esta especie migratoria, clasificada como En Peligro Crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Este estudio, coordinado por AZTI dentro del proyecto europeo Sudoang, ha compilado más de 494,000 registros individuales de anguilas, información de 515,000 tramos fluviales, más de 106,400 obstáculos en ríos y más de 23,000 estaciones de muestreo. Esta herramienta es fundamental para entender cómo las actividades humanas, las barreras fluviales y la degradación de los hábitats impactan en una de las migraciones más asombrosas del planeta.
La creación de esta base de datos científica representa un hito para el estudio y la conservación de la especie. Hasta ahora, gran parte de la información estaba dispersa entre diferentes organismos, universidades y administraciones de varios países europeos, dificultando los análisis conjuntos. Gracias a la colaboración entre AZTI y centros de investigación de España, Francia y Portugal, se ha logrado integrar y armonizar una vasta cantidad de datos recopilados entre 1985 y 2020, permitiendo comparar resultados bajo criterios homogéneos. Esta nueva plataforma incluye datos de programas de seguimiento, campañas científicas de campo, estudios hidrográficos y bases de datos ambientales, ofreciendo una visión completa de la situación actual de la especie. Los investigadores creen que esta referencia común facilitará la identificación de tendencias poblacionales, la localización de áreas críticas para la conservación y la mejora de las estrategias de gestión en todo el suroeste europeo.
La migración de la anguila europea es un fenómeno natural asombroso, comenzando en el mar de los Sargazos, donde nacen las larvas que viajan miles de kilómetros hasta las costas europeas y norteafricanas. Después de crecer durante años en aguas continentales, las anguilas regresan al océano para reproducirse. Esta dependencia de ecosistemas marinos, costeros y fluviales hace que la especie sea extremadamente vulnerable a las alteraciones ambientales. El estudio destaca la identificación de 106,400 obstáculos en los sistemas fluviales analizados, como presas y otras infraestructuras hidráulicas, que impiden el acceso a zonas vitales de alimentación y reproducción. Además de las barreras físicas, la investigación detalla otros factores de presión humana, como la degradación del hábitat, la contaminación, las alteraciones hidrológicas, la urbanización y los efectos del cambio climático. Estos factores modifican profundamente los ecosistemas esenciales para el ciclo vital de la anguila. Este enfoque regional e internacional es crucial para una especie cuya supervivencia depende de procesos ecológicos que trascienden las fronteras nacionales.
Este trabajo es un paso fundamental para la gestión basada en la ciencia. Los datos armonizados permitirán diseñar medidas de conservación más efectivas, restaurar hábitats prioritarios y mejorar la conectividad fluvial. La cooperación internacional entre los países que comparten la responsabilidad de esta especie es esencial. La anguila europea es un símbolo de la necesidad de gestionar los ecosistemas desde una perspectiva global y científica, garantizando su futuro a pesar de las crecientes amenazas.

