Gredos da la bienvenida a nuevos quebrantahuesos: un paso más en su recuperación
Un vuelo de esperanza: el regreso del quebrantahuesos a su hogar
La expansión de la comunidad alada en Gredos: nuevos habitantes enriquecen la fauna local
La población de quebrantahuesos en la Sierra de Gredos ha experimentado un incremento significativo con la reciente incorporación de tres nuevos individuos. Estos ejemplares se unen a un grupo preexistente, llevando el número total a doce aves en la región. Este esfuerzo de reintroducción, que comenzó en 2022, continúa consolidando la presencia de esta especie vital en los ecosistemas locales, gracias al apoyo del Gobierno de Aragón.
Integración y seguimiento: el proceso de aclimatación de los recién llegados
Los últimos quebrantahuesos en llegar a Gredos han sido sometidos a un riguroso examen veterinario. Durante este proceso, se les ha colocado un sistema de anillado para facilitar su monitoreo y seguimiento una vez que se integren completamente al ambiente natural. Posteriormente, estas aves fueron trasladadas a una estación de aclimatación, ubicada en un área estratégica de Navalperal de Tormes, en la zona norte de Gredos.
La procedencia y denominación de los nuevos integrantes: un homenaje a la tierra y sus gentes
Uno de los flamantes quebrantahuesos, bautizado como 'Loba', proviene del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Los otros dos, que arribaron más tarde, recibieron sus nombres, Candela y Olalla, durante su recepción. Candela rinde tributo al municipio homónimo y a la flor del castaño, mientras que Olalla es un homenaje a la mujer más longeva de Navalperal de Tormes. Estas designaciones refuerzan el vínculo entre el proyecto y la comunidad local, celebrando la rica herencia cultural y natural de la región. Toda la operación se llevó a cabo con éxito en un paraje conocido como 'Risco Redondo', dentro de 'Prado Seco', al norte de Gredos.
Éxito en la repoblación: el progreso del proyecto de recuperación del quebrantahuesos
El coordinador del proyecto LIFE 'Corredores Ibéricos por el Quebrantahuesos' en Gredos ha expresado su satisfacción con los avances logrados hasta el momento. Considera que la iniciativa está cumpliendo sus expectativas, especialmente al observar una tasa de supervivencia dentro del rango favorable para este tipo de programas, que oscila entre el 50 y el 75 por ciento.
El balance de una década: logros y desafíos en la reintroducción de la especie
Desde el inicio del proyecto en 2022, con la llegada de Risco y Galana, un total de quince quebrantahuesos han sido introducidos en el Parque Regional de Ávila. Actualmente, la población activa se mantiene en doce ejemplares. A pesar de algunos contratiempos, como el fallecimiento de Risco en 2024, Julio poco después de su llegada y Esperanza en 2025, la mayoría de las aves han logrado establecerse, incluyendo a Galana, Benemérita, Chilla, Zapardiel, Martín, Matilde, Gloria, Tormes, Cimera, Loba, Candela y Olalla.
El período de adaptación: preparación antes de la libertad
Los recién llegados quebrantahuesos pasarán aproximadamente un mes en la plataforma de aclimatación. Este periodo es crucial para que se adapten a su nuevo entorno antes de ser liberados y unirse a sus congéneres. Algunos de estos ejemplares ya han explorado vastas áreas, desde los cielos del Sistema Central hasta lugares tan lejanos como Guadalajara, la Sierra de Cazorla, el Moncayo e incluso Portugal, siempre regresando a Gredos, su principal fuente de alimento y refugio con pocas amenazas, como los tendidos eléctricos.
Mirando al futuro: el compromiso continuo con la conservación y la reproducción
El proyecto, impulsado por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, se extenderá hasta 2027, con planes de seguir introduciendo más aves. Aunque la reproducción de la especie en la Sierra de Gredos se espera que comience a partir del séptimo año de estancia, la llegada de nuevos ejemplares como Galana, que lleva cuatro años en la zona, indica un futuro prometedor para la recuperación a largo plazo de esta magnífica ave en la región.

