El Tribunal Constitucional examina el recurso sobre la protección del lobo ibérico
El Tribunal Constitucional (TC) se encuentra en un punto crucial para el futuro del lobo ibérico. Una medida legislativa aparentemente ajena al medio ambiente, la ley de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, está bajo escrutinio debido a la posible afectación que artículos específicos de la misma podrían tener en el estatus de protección de esta emblemática especie. El Defensor del Pueblo ha interpuesto un recurso que busca salvaguardar los principios de conservación ambiental y garantizar una adecuada tutela judicial.
El debate se intensifica en un contexto donde la Unión Europea ha relajado las medidas de protección para el lobo, generando preocupación entre los grupos ecologistas y discrepancias políticas internas en España. El recurso del Defensor del Pueblo se centra en disposiciones adicionales, transitorias y finales de la mencionada ley, argumentando que vulneran artículos fundamentales de la Constitución relativos al derecho al medio ambiente y a la tutela judicial efectiva. Se sostiene que estas modificaciones legislativas podrían contravenir la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que actualmente cataloga al lobo como especie silvestre con protección especial en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lesrpe).
A pesar de la urgencia del asunto, el Tribunal Constitucional no puede aplicar medidas cautelares en este momento, ya que el recurso inicial del Defensor del Pueblo no incluyó tal solicitud. Este escenario se complica aún más por la proximidad del plazo para la entrega de los informes sexenales a Bruselas, conforme a la Directiva Hábitats de la UE. Estos informes, cruciales para la conservación de la fauna y flora silvestres, carecen de un consenso entre los diferentes niveles de la administración española en lo que respecta al lobo.
El Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), basándose en el censo más reciente, que revela un incremento del 12% en el número de manadas de lobo ibérico desde 2012/2014, ha concluido que el estado de conservación de la especie sigue siendo “desfavorable-inadecuado”. Esta evaluación justificaría mantener al lobo en el Lesrpe. Sin embargo, las comunidades autónomas situadas al norte del río Duero argumentan que este crecimiento poblacional indica un estado “favorable” para la especie, contradiciendo la postura del Miteco.
De mantenerse la clasificación de estado “desfavorable” por parte del Gobierno, las posibilidades de autorizar la caza del lobo, incluso en circunstancias excepcionales, se verían severamente limitadas. Esta falta de acuerdo entre las comunidades y el Gobierno central ha llevado a la cancelación de importantes reuniones, como la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, evidenciando la profundidad de la discordia sobre la gestión y protección del lobo ibérico.
El caso del lobo ibérico, con su compleja trama legal y ambiental, refleja un desafío significativo para la conservación de la biodiversidad en España. La decisión final del Tribunal Constitucional tendrá implicaciones de gran calado, no solo para la especie en sí, sino también para el marco legal de protección ambiental y la relación entre las administraciones en la gestión de recursos naturales vitales. La sociedad y los grupos conservacionistas aguardan con expectación el desenlace de esta importante deliberación.

