Aumento de Osos Pardos Cerca de Oviedo Atribuido a la Apicultura
En las cercanías de Oviedo, la capital asturiana, la presencia del oso pardo cantábrico se ha vuelto más común en los últimos tiempos. Este fenómeno se debe, en gran medida, al crecimiento de la actividad apícola en los bosques circundantes, que ha modificado el comportamiento de los osos al ofrecerles una fuente de alimento sumamente atractiva. El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) ha documentado la presencia de al menos tres ejemplares mediante cámaras de fototrampeo, lo que subraya la importancia de los bosques caducifolios locales como refugio y corredor natural para esta especie amenazada.
La Creación de Corredores Ecológicos y Medidas Preventivas
Desde mayo de 2026, los bosques que rodean Oviedo, en Asturias, han sido escenario de un notable incremento en la presencia de osos pardos. Esta tendencia, observada por el FAPAS, se atribuye a la proliferación de colmenares en áreas forestales. Anteriormente, los osos se alimentaban de cerezas silvestres, pero ahora se sienten cada vez más atraídos por la miel y las larvas de las colmenas, un alimento de alto valor energético.
Los entornos naturales cercanos a la ciudad se han convertido en estratégicos corredores ecológicos, permitiendo el desplazamiento de estos grandes mamíferos. A pesar de la cercanía a núcleos urbanos con más de 200,000 habitantes, los expertos insisten en que los osos, al ser principalmente nocturnos y huidizos, no representan un riesgo significativo para la población. Sin embargo, el aumento de estas interacciones exige la implementación de medidas preventivas.
El FAPAS ha puesto en marcha un programa de apoyo a la apicultura de montaña en zonas oseras, con el fin de minimizar los daños a las colmenas y fomentar la coexistencia. Se están instalando cercados protectores de alta eficacia para evitar el acceso de los osos sin causarles daño. Recientemente, un colmenar cercano a Oviedo ya ha sido protegido y otro, en Trubia, tuvo que ser trasladado temporalmente tras la visita de un oso, demostrando la necesidad de una actuación rápida para evitar que los osos regresen repetidamente a las mismas fuentes de alimento.
La recuperación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica refleja el éxito de décadas de esfuerzos de conservación. Sin embargo, esta expansión territorial trae consigo la necesidad de adaptar las prácticas humanas, como la apicultura, para asegurar una convivencia armónica. La instalación de barreras físicas y la educación de la comunidad rural son esenciales para mitigar los conflictos y proteger tanto a los apicultores como a esta emblemática especie.

